MDI Venezuela | MDI: el 2020 avizora una nueva época y el liderazgo político debe despojarse de todo tipo de dogma
El Movimiento por la Democracia y la Inclusión es un partido político venezolano que agrupa a partidarios de distintas tendencias ideológicas, cuya orientación se dirige a la reconstrucción de la república.
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MDI: el 2020 avizora una nueva época y el liderazgo político debe despojarse de todo tipo de dogma

Prensa MDI- Sin lugar a dudas, el año más nefasto para los venezolanos ha sido el 2019. Este terrible año, significó la profundización de una crisis que abarcó todos los aspectos, los cuales han sumido a Venezuela en un terrible caos, y cuyo padecimiento aumentó y continuará agravándose en la medida en que se mantenga en el poder la franquicia de terrorismo y narcotráfico que hoy encarna la dictadura de los usurpadores.

En materia de DDHH , el informe de la alta comisionada para los derechos humanos, Michelle Bachelet, ha sido una contundente demostración ante el mundo, de la violación sistemática de los DDHH que comete el régimen de Nicolás Maduro.

La gravedad que se observa en las cárceles llenas de presos políticos (civiles y militares) , con juicios amañados, incumpliendo el debido proceso, violando flagrantemente el derecho a la defensa, y lo que es aún más grave, haciéndose actor principal en hechos de torturas aberrantes, cuyo modus operandi es una copia fiel de los más sanguinarios regímenes dictatoriales de la historia.

Durante esta navidad, no se produjo la libertad de ningún preso político, sino que, muy por el contrario, se acentuó la represión y la persecución de ciudadanos que se oponen al absolutismo, la cual incluyó masacres a nuestra población indígena.

El éxodo masivo de venezolanos al exterior continúa de manera sostenida, sobrepasando ya la cifra de 5 millones, cifra la cual no tiene precedentes en la historia de América Latina, sumándose en paralelo, la secuela de crisis familiar y social, de cuyas proporciones aún no tenemos idea.

El saqueo de nuestras riquezas naturales a través del crimen ecológico más grande que se esté cometiendo en el planeta, sigue desarrollándose de forma sostenida, para garantizar los canales de financiamiento a los distintos grupos irregulares que operan en estas zonas, encabezados por el Ejército de Liberación Nacional; dando concesiones de nuestras riquezas (oro, coltán, torio, diamantes, entre otros), a estos grupos, trayendo como consecuencia la inevitable pérdida de nuestra soberanía.

La crisis económica se agrava con la hiperinflación más alta del mundo, ahora con el agravante de que en los meses por venir, la hiperinflación será en dólares, lo que compromete en grado superlativo la ya insostenible crisis.

PDVSA ha sido destruida, arruinada con una notable disminución de la producción petrolera y sus derivados, incluyendo la producción de gasolina, crisis ésta, que ya empieza a hacer mella en el centro del país, en ciudades como: Caracas, Los Teques, La Guaira, Los Valles del Tuy, Guarenas y Guatire, antes consideradas favorecidas por estar dentro del eje financiero y político del país; esto sin mencionar la crisis que afecta la producción de gas doméstico.

Las Industrias Básicas de Guayana, y las empresas de servicios públicos como CANTV, CORPOELEC y las empresas surtidoras de servicio de agua potable, viven la misma suerte de la empresa petrolera. Todas en franca destrucción, lo que ha traído como consecuencia un malestar en todos los estratos de la población, afectando con cortes de servicios de electricidad a diario, pésimo suministro de agua potable, fallas en todos los niveles de telecomunicaciones a la población venezolana.

El sector agropecuario, quedó totalmente disminuido, con una mengua notable en su producción, además del aumento del hambre y la miseria en que viven hoy la inmensa mayoría de los venezolanos.

El sistema de salud público ha colapsado de forma irremediable, sin insumos médicos, sin medicinas; y si esto no nos parece grave, hemos de convivir con la ausencia de gran parte de nuestros médicos, quienes ante el avance inhumano de esta grave crisis, pasaron a engrosar la triste estadística de la diáspora venezolana.

El sector de la educación, también se encuentra moribundo, con una altísima deserción escolar, que abarca no solo a estudiantes sino también a maestros, profesores y trabajadores del sector, que se han visto afectados de forma significativa frente al avance inmisericorde de una crisis alimentada por la ineficiencia y la ineptitud de un gobierno oprobioso y corrupto, arrastrando al personal mencionado a abandonar la patria o al cambio de actividades debido a los miserables salarios que perciben.

La violación de todos los derechos conquistados por los trabajadores, desde la contratación colectiva y otros beneficios, han hecho que el valor del trabajo se pierda en la insoslayable desilusión, producto de la promoción del irrespeto y la politiquería barata puertas adentro de nuestras instituciones educativas, haciendo que una jubilación ya no sea el sueño de todo trabajador.

La corrupción ha llegado a extremos nunca vistos en Venezuela, el tráfico de drogas, oro y de todo lo que genere ganancias ilícitas, es tutelado por el gobierno de una manera descarada y sin escrúpulos, a través de un sistema de Justicia ilegitimo que obedece al diseño jurídico que sostiene el entramado de corrupción que apuntala al régimen y a sus colaboradores internos y foráneos.

Este breve resumen del 2019, es la palpable demostración de un gobierno que fracasó y cuyo único interés es mantenerse en el poder al costo que sea, utilizando la persecución, la represión y la manipulación comunicacional, como elementos de persuasión en la población.

Sobre los venezolanos, sólo tienen una superioridad, la fuerza de las armas y sus grupos represores. Se evidencia entonces, que la inmensa mayoría de los venezolanos somos víctimas de un gobierno corrupto, y tiránico.

Mantenemos nuestra posición de desconocer las elecciones del 20-M, por considerarlas ilegales, inconstitucionales y fraudulentas, dado que que a su vez fueron convocadas por una Asamblea Nacional Constituyente también ilegal e inconstitucional y fraudulenta.

El régimen es ilegitimo no sólo por su origen, sino por su desempeño.

Ratificamos nuestra posición de retirarnos del Frente Amplio Venezuela Libre , por las razones esgrimidas en nuestro documento público del día 03 de diciembre de 2019, continuamos en la búsqueda y en la construcción de un nuevo modelo de unidad, una unidad ciudadana, de organizaciones sociales, de gremios y sindicatos, de nuevas organizaciones sociales que se han construido a la luz de las luchas populares .

En el MDI, apoyamos a la Plataforma Nacional de Conflicto (PNC) , y hacemos nuestra la consigna » Todas las luchas, una sola lucha » , por considerar que, eleva el nivel de conciencia del ciudadano común y que finalmente cualquier lucha evidencia la realidad del país y que todo conduce a la sustitución de este gobierno por otro verdaderamente democrático y eficiente.

El 2020, se presenta cómo un año complejo, duro, en donde todas las calamidades que vivimos en el 2019 van a aumentar y en donde debemos estimular más la organización y movilización popular en defensa de sus legítimos derechos, de la democracia y de la dignidad.

Los liderazgos actúales están desgastados, así lo demuestran todas las encuestas y estudios de opinión.

Los viejos y no tan viejos partidos venezolanos no han sabido interpretar ni canalizar el dolor ni la indignación de la ciudadanía.

Es imprescindible y además, prioritario, la construcción de un nuevo liderazgo nacional que convoque a la verdadera unidad nacional de los venezolanos amantes y defensores de la democracia, que logre encontrar el camino para la vuelta a la democracia y la reconstrucción nacional.

Rechazamos cualquier intervención militar extranjera, esto significa que la evidente presencia en Venezuela de militares cubanos, rusos y de fuerzas militares y paramilitares del ELN y cualquier otro grupo armado que esté haciendo vida en Venezuela, debe ser rechazada con toda la fuerza necesaria.

Mantenemos el apoyo a Juan Guaidó, no sólo porque cuenta con el reconocimiento internacional, sino porque hoy por hoy sigue representando una esperanza para millones de Venezolanos.

Este apoyo queda claro en la carta pública que presentamos al país el 01 de diciembre de 2019, en donde se hizo un conjunto de planteamientos y exigencias, entre las cuales se destaca, se libere de toda militancia partidista y que asuma con bríos que su partido es Venezuela, que se despoje de todo tutelaje anónimo y que presente su liderazgo ante el país con total transparencia, y principalmente, que la lucha contra la corrupción sea verdadera y profunda.

El 2020, avizora una nueva época, nuevas etapas, y el liderazgo político debe despojarse de todo tipo de dogmas para asumir el compromiso histórico de cara al porvenir, extrayendo su poesía, para entender un pasado que nos ayude a no reciclar errores de cara al futuro en la reconstrucción de Venezuela.

Somos profundamente democráticos, creemos firmemente en el método democrático que produce ideas y resultados tangibles, pero la democracia que construyamos entre todos tiene que ser la superación de lo que hasta ahora conocemos, no en la restauración de anteriores ensayos.

Luchamos a fondo contra la corrupción y por la erradicación de la pobreza, por la dignificación de la vida de los venezolanos y por la promoción de la cultura del respeto y reconocimiento a quienes piensan diferente.

Rechazamos el odio y la retaliación, proponemos el reencuentro y la reconciliación de los venezolanos, pero teniendo en cuenta, de quienes fueron los arquitectos del actual desastre, para quienes debe imperar la justicia y las leyes, porque no puede haber reconciliación alguna, en la medida en donde la impunidad se camufle e intente, mediante sus métodos, colearse en un gobierno que pretende transformar al país en la Venezuela que soñamos y merecemos.

Que se sepa a los cuatro vientos que nada es más poderoso que el amor; y que invocamos a Dios para que nos inspire y nos de la sabiduría necesaria para abrir el camino de la nueva democracia.

2020 AÑOS DE CAMBIOS Y DE TRANSFORMACIÓN EN POSITIVO

Movimiento Democracia e Inclusión



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