MDI Venezuela | (Opinión) El acta misteriosa no se perdió, le pegaron candela en Yaracuy. Por Ignacio Laya
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(Opinión) El acta misteriosa no se perdió, le pegaron candela en Yaracuy. Por Ignacio Laya

El diputado yaracuyano, Luis Parra, cometió un grave error al tratar de aliarse con Dios y con el Diablo es sus aspiraciones de llegar a la presidencia de la Asamblea Nacional. Primero se encomendó a la Reina María Lionza en un ofensivo acto de brujería prendiéndole velas, fumándole tabacos y rociándole aguardiente, una práctica reñida con ese ícono popular que mora en la sagrada Montaña de Sorte.

Esa jornada tuvo lugar el día viernes 3 de enero, luego se vino a Caracas junto a otros diputados de la “oposición” para negociar con el otro extremo, los demonios del chavismo, que orientados por un chamán montaron un trabajo con pólvora, sangre de zamuro hembra y cuerno de toro macho, y Lucifer, un poco dudoso, recomendó al parlamentario Luis Parra para que se midiera en elección con el presidente Juan Guaidó.

Primera vez en la historia política de América Latina que ocurre actos tan profanos para dirimir un evento democrático donde el chavismo, curiosamente, se ve en la necesidad de apoyar a una fracción  “opositora” de 18 diputados y los resultados no han podido ser más desastrosos.  

Las fuerzas del demonio salieron muy mal por sus propias contradicciones teniendo que tragarse ese lema revolucionario de última hora: «leales siempre, traidores nunca», tuvo que pedir ayuda a su brazo armado, la Fuerza Armada que arrinconada en el capitolio nacional, centro de la civilidad,  puso varias alcabalas pidiendo credenciales, aislando a los parlamentarios de la moralidad hasta que se arrechó el presidente Juan Guaidó que a fuerza de coraje se montó en las rejas y entre los coñazos que recibió, hubo uno en la cabeza que lo iluminó y con una mayoría se instaló con todas las formalidades de la Ley, en la sede del diario El Nacional  logrando reelegirse y luego entrando con rudeza al Capitolio demostrando que es el líder del parlamento.

El chavismo no se rinde y debe hacerse de la Asamblea Nacional “a la cañona” montando paramilitares en sus alrededores porque requiere adquirir credibilidad y legalidad ante los acreedores rusos y chinos que los ven con reojo, a eso se debe que hayan trasladado la “Guerra Santa” al Tribunal Supremo de Justicia, quien les ha pedido a la directiva profana que entreguen el acta de escrutinio que fue a parar al yunque de María Lionza donde “se prendió en candela”.

Hay mucha tensión en Venezuela y el mundo, la expectativa no es para infartados por lo impredecible y complaciente que es el máximo tribunal, además, Luis Parra brindó todo su respaldo a las sanciones porque estaban dirigidas a terroristas, narcotraficantes y violadores de los derechos humanos y el vocinglero José Brito cobró notoriedad pública, nada más y nada menos diciéndole a esos magistrados que habían convertido el TSJ, con sus decisiones amañadas en un “Burdel”.

No es cualquier cosa lo que estamos viviendo en Venezuela, se trata de una lucha entre los fuertes y los débiles, entre el Dios y el Diablo y quienes deben decidir de qué parte esta la razón son los venezolanos, árbitros que deben dar su veredicto sobre en qué lugar está la esperanza, el cambio y quienes son responsables de este desastre infernal que vive Venezuela.

Ignacio Laya – Coordinador regional del Movimiento Democracia e Inclusión en el estado Vargas

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