MDI Venezuela | (Opinión) Esa extraña oposición es chavista asintomática. Por Ignacio Laya
El Movimiento por la Democracia y la Inclusión es un partido político venezolano que agrupa a partidarios de distintas tendencias ideológicas, cuya orientación se dirige a la reconstrucción de la república. Nuestro objetivo es #LibertadOLibertad
Partido Político, Venezuela. Caracas, Democracia, Inclusión, Lucha Social, humanidad, república, republicanismo, solidaridad, esperanza, pueblo, pueblo venezolano, gobierno, poder Asamblea Nacional, ideología, amor a la patria, patria, MDI, construcción, pobreza, estadísticas, clases sociales, ayuda humanitaria, Nicmer Evans, Pavel Mudarra, Saverio, Angel Godoy, riqueza, propiedad privada, desarrollo económico, fortuna.
17274
post-template-default,single,single-post,postid-17274,single-format-standard,user-registration-page,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-16.3,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

(Opinión) Esa extraña oposición es chavista asintomática. Por Ignacio Laya

Es preocupante que una élite política que se autodenomina de la oposición democrática esté acaparando los pocos programas de opinión de la radio y la televisión y asombra que hayan entrado en una descarada competencia.

Sólo le basta aprovechar su tiempo libre para inventar cualquier disparate contra el Presidente Juan Guaidó para asegurar su permanencia en lo más alto de la cresta de la ola de la Televisión que es el medio donde mejor exhiben sus dotes políticos mediáticos inmaculados.

Poco les importa el raquítico servicio que le hacen al país, y a la política, porque el ciudadano repudia esas cayapas indecentes donde se empeñan en arrebatarle el mérito que ha conquistado Juan Guaidó por enfrentar a un gobierno represor que controla todos los poderes del estado con el cual se burla de la Constitución Nacional y violan los Derechos del Ciudadano.

Esa élite actúa de manera errática con el afán de asegurar al menos media hora de ese extraño protagonismo donde desean brillar pero sin luz propia sino a través de los errores en que pueden incurrir, con cierta frecuencia, los hombres que les ha tocado colocarse al frente de las grandes dificultades politicas, sociales económicas y morales que viven las naciones.

Esa élite acude a esos programas condicionados y los moderadores no logran convencerlos de los peligros que corren cuando se empeñan en culpar, de este dolor que sufre el país, al G4 que son los partidos de ese grupo al que más hacen referencia en su intento por mostrarse como alternativa de poder.

Cualquier persona desprevenida le es fácil identificar quién es un leal militante de esa élite porque todos dicen que están “Rodilla en Tierra”, actúan bajo las pautas del mismo guión de una película extremadamente barata porque puede ser rodada como un monologo, es decir, un solo actor porque todos tienen en la boca una metralla para disparar balas venenosas que rayan con la obscenidad: todos dicen que el mejor aliado que tiene Nicolás Maduro es Juan Guaidó, ninguno se atreve a solicitar la renuncia a Nicolás Maduro pero todos se la exigen a Juan Guaidó porque no ha podido, en más de un año, desalojar del poder a Nicolás Maduro.

Esa élite de veteranos políticos, algunos de los cuales han tenido funciones relevantes en todos los gobiernos, no reconocen a Guiadó ni como Presidente (e) de la República ni como Presidente de la Asamblea Nacional. Todos están incapacitados para “traicionar” a Maduro al “Parrita” de la Asamblea Nacional Chimba, porque le tienen pánico a esa palabreja del patrioterismo gobiernero.

Por los sucesos de Cúcuta, el extraño golpe del 30 de abril y la increíble invasión golpista de Macuto todos piden cárcel para Juan Guaidó y para bajar el tono de sus descaros señalan, con voz imperceptible, que están dispuestos a perdonarle si se arrepiente y pide perdón ante esa especie de corte celestial de la política venezolana.

Esa élite que le acusa de inexperto no es capaz de ofrecerle ninguna lección digna, ninguna tipo de plan o estrategia diferente y se coloca en Modo Sospecha porque todos sus descalificaciones es para solicitar elecciones parlamentarias y representación de las minorías. Cuando los moderadores le solicitan menos críticas y más soluciones son tan nacionalistas que lo primero que nombran es a Nelson Mandela y sus 27 años de cárcel a manos de sus verdugos, luego citan el carácter pacifista de Mahatma Ghandi y de último a Martín Luther King que murió abaleado en la búsqueda del trato humano negado a los negros norteamericanos.

Si ustedes logran ver con detenimiento la cara de ovejitas que ponen cuando honran los méritos de De Kler en Suráfrica, y los elogios al santo de Augusto Pinochet no lo van a creer. Esa aburrida película además de cansona los coloca al desprecio público porque el pueblo sabe quién los convenció para que no pidan elecciones presidenciales sino parlamentarias y juran que está vez si se va a privilegiar a la minoría que representan, e inclusive, son tan sinvergüenzas que nos quieren hacer creer que el gobierno va a respetar los resultados electorales y que no se va a producir esa estafa colectiva contra la nación que se rebeló en 2015, y con ellos dentro de la Asamblea, si ocurrirá el milagro de aprobar las leyes que sean necesarias y que no le van a aplicar la figura del desacato que inventaron para acelerar la anarquía que nos empobrece ante el mundo.

Esa debe ser la razón del trato especial que esa élite le dispensa al Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.

Ninguno de esos personajes se atreve a hablar de los Derechos del Hombre y del Ciudadano ni mucho menos de la Constitución Nacional que elaboraron a petición de Hugo Chávez para ocultar que en su violación está el origen de la crisis y que en su contenido también está la solución si ella se cumple tal como lo exige una democracia plena.

Esa élite sostiene que forma parte de la oposición constitucional y que es diferente a la oposición golpista y terrorista que lidera Juan Guaidó con el argumento de que el nativo del Estado Vargas se niega a poner la otra mejilla mientras ellos están dispuestos a ofrecer las dos para no ofender al régimen que solo nos puede ofrecer el que seamos los Pordioseros del Mundo.

Cada día que pasa endurecen más su línea argumental al punto que no les inquieta el estigma de colaboracionista que les colocó ese pueblo decepcionado por tanta entrega y blandengueria de esa élite contradictoria que no es capaz de buscar ejemplos heróicos en las más recientes luchas populares por la democracia en Venezuela.

En el discurso de esa extraña oposición no tiene cabida la gesta heroica de aquel pueblo nuestro que se rebeló contra la tiranía de Marcos Pérez Jiménez, de las luchas de las prominentes figuras que guiaron el derrocamiento desde el exilio y dentro de la arena caliente de los Campos de Concentración de Guasina, La Rotunda y Sucupana.

Allí ofrendaron sus vidas por sus espíritus rebeldes, la primera oración del comportamiento libertario. Rómulo Betancourt en uno de sus discursos memorables reconoce el papel jugado por los militares de alto rango y de la tropa en la caída de ese régimen autoritario y el auge de la democracia que surgió, con sus luces y sombras, pero nunca comparable con este episodio tan triste y doloroso que vive Venezuela.

La otra experiencia nacional fue el fallido Golpe de Estado de Hugo Chávez, esa élite hipócrita tiene aquel evento del 4 de febrero como una fecha patria, en cambio las expresiones de rebeldía de Juan Guaidó son actos de sacrilegio y debe pedir perdón por sus pecados.

Qué bolas, todos le piden que se acoja a la pacificación del país reconociendo a Maduro y que es hora de la ayuda humanitaria para atender con éxito la pandemia.

Esa exquisita y noble Corte grita “Leales Siempre, Traidores Nunca” y no usan Tapabocas porque están inmunes y se les puede llamar, con la verdad por delante, chavistas asintomáticos.

Sin comentarios

Lo sentimos el formulario de comentarios está cerrado en este momento