MDI Venezuela | (Opinión) Hay que pedirle perdón de rodillas a la naturaleza. Por Ignacio Laya
El Movimiento por la Democracia y la Inclusión es un partido político venezolano que agrupa a partidarios de distintas tendencias ideológicas, cuya orientación se dirige a la reconstrucción de la república. Nuestro objetivo es #LibertadOLibertad
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(Opinión) Hay que pedirle perdón de rodillas a la naturaleza. Por Ignacio Laya

En este Día Mundial del Ambiente, cuando el globo terráqueo padece de los rigores del calentamiento global, acá en Venezuela tenemos una especie de celebración colectiva en esas largas colas solicitando sedientos, la mayor cantidad de combustibles fósiles para llenar el tanque de nuestros vehículos y continuar en esa transformación que convierte al Homo sapiens en Homo destructor.

Hoy deberían los países industrializados, los que más producen los peligrosos Gases del Efecto Invernadero, estar anunciando las medidas que se han comprometido tomar para evitar los grandes desórdenes climáticos que permiten que una parte del planeta tierra se consuma en incendios voraces, grandes sequías y otros sumergidos en pavorosas lluvias torrenciales.

Nada de eso está ocurriendo porque más bien estimulan el que no lo reconozcamos como países civilizados y nos convierten en sus cómplices cuando nos invitan a seguir los patrones de consumo energético que sólo nos conduce a una muerte segura.

Los bosques ya no tienen la capacidad de ser los grandes pulmones de la humanidad, los océanos son grandes lápidas azules que solo contiene los cadáveres de millones de especies marinas impedidas de resistir el envenenamiento diario que reciben de los desechos que lanzamos al mar.

En la tierra estamos los protagonistas de esta película de terror, nosotros los humanos alelados y distraídos por los avances tecnológicos que disparan el consumismo atroz pero poco o nada de estos avances los dirigen al uso eficaz de energías limpias alternativas, no tomamos la extraordinaria energía que nos ofrece el sol y mucho menos el viento que aviva las llamás para que los bosques y las montañas se conviertan en un infierno.

El gran desafío de la humanidad es el cambio climático que los países subdesarrollados, que somos los más vulnerables, debemos asumir con la mayor determinación y conciencia.

La naturaleza tiene unos ojos bien grandes para ver nuestro desempeño a favor de la vida y cuando le fallamos se expresa con la violencia que le hemos inducido porque no tiene otro medio de protesta.

Hoy en su día toca pedirle perdón de nuevo desde estas largas colas de venezolanos que solicitamos gasolina para llegar a la nada a toda velocidad y lo más y seguro a los predios del cementerio.

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