MDI Venezuela | (Opinión) Los barrios bajarán sin capuchas, para enseñarle a los injustos nuestras reservas morales, culturales y ciudadanas. Por: Ignacio Laya
El Movimiento por la Democracia y la Inclusión es un partido político venezolano que agrupa a partidarios de distintas tendencias ideológicas, cuya orientación se dirige a la reconstrucción de la república. Nuestro objetivo es #LibertadOLibertad
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(Opinión) Los barrios bajarán sin capuchas, para enseñarle a los injustos nuestras reservas morales, culturales y ciudadanas. Por: Ignacio Laya

La clase política venezolana debe quitarse por un instante la vestimenta elegante que le sube la autoestima y deben adoptar una apariencia más popular y aplicar a sus ojos y oídos una dosis de colirio e isopos para que puedan interpretar los gestos y voces que brotan de los barrios caraqueños y mirandinos que tienen el tono encantador del amor y el sonido fúnebre del dolor. Esas voces de rebeldía social siempre la han mantenido imperceptibles pero ahora adquieren un potente volumen que se escucha en el ámbito nacional e Internacional gracias al golpista José Alberto Socorro Hernández, alias Pepero quien confesó el nexo del Pran Wilexis con el imperio y la DEA en la Invasión de Macuto. El presidente Nicolás Maduro ordenó de inmediato intervenir policial y militarmente el Barrio José Félix Ribas de Petare sin medir las consecuencias y ese giro sorpresivo colocó el debate político en la zona marginal del Este caraqueño donde los políticos tradicionales solo van a buscar votos con un pañuelo en la nariz.

No sorprende que dirigentes políticos todavía concentren su atención en la gesta heroica de los negros de La Guaira y los de Chuao en Aragua que fácilmente sometieron al imperio más poderoso del planeta, a Colombia y al Presidente Juan Guaidó. Ni siquiera los perturbó la sangre de justos y pecadores que comienza a deslizarse por las calles inclinadas de Petare la cual salpica la conciencia de la mayoría de los venezolanos que nos cuesta creer lo lejos que han llegado los alumnos sobresalientes de esas Escuelas del Delito y Universidades del Crimen que es el nuevo status que han adquirido las prisiones desde que llegó la Dra. Iris Varela al Ministerio de Asuntos Penitenciarios de Venezuela.

El Presidente Hugo Chávez Frías cuando la designó hizo un despliegue publicitario sobre la tarea que debía asumir en la humanización de las cárceles y la reincorporación del delincuente en la sociedad. El respaldo que solicitó para ella se mantiene a pesar de la mortandad que genera esa extraña humanizacion y El Pranato instalado en las barriadas de las principales ciudades del país.

La figura del Pran no solo es responsabilidad exclusiva de Iris Varela sino de todos los que estamos involucrados, por acción u omisión, en esta depravación moral que agrava la extrema enfermedad que padece el pueblo venezolano. Un Pran planifica una operación comando con el imperio y la DEA para apresar a Nicolás Maduro y cobrar la recompensa que ofrece Estados Unidos y nadie pregunta a Irís Varela quien instruyó en el arte de la diplomacia a esos criminales que tratan de tú a tú con Donald Trump, Iván Duque, Jair Bolsonaro y Juan Guaidó sin que la clase política nada y uno le pide a Dios que ojalá sea “Una Película Para Pendejos” , una mentira que nos evite andar con una mano atrás, otra adelante y un tapaboca desgarrado que no garantiza la salud a ninguno de nosotros.

Ahora la atención la acaparan los Pranes Wilexis y el Gusano dejados en libertad con el propósito de ejercer como Jueces de Paz en los barrios del Área Metropolitana de Caracas. El resultado no ha podido ser más espantoso con la situación del Barrio José Félix Ribas de Petare, considerado el más extenso del mundo, donde ejércitos rivales, se disputan el control de la zona con los ingredientes políticos señalados mientras Wilexis se defiende en las redes sociales denunciando que la única vinculación que tiene es con la defensa que hace con las familias desalojadas de sus viviendas por el Gusano y Colectivos Armados mediante la violencia, el terror y al amparo del gobierno revolucionario.

La otra parte de este drama es el silencio de líderes de partidos tradicionales y los de La Mesita que se han mantenido al margen de este episodio inédito en la historia de Venezuela y prefieren hablar de Miraflores y el Palacio Legislativo donde la vida es más sabrosa. Esos personajes asisten a los pocos programas serios que quedan en la radio y la televisión exigiendo diálogos, treguas, Gobierno de Transición y el papel que jugarían en un Gobierno de emergencia Nacional que tiene amplios respaldos en el ámbito internacional.

Realizan chequeos a quienes entran a Miraflores para evitar propagación del coronavirus
Realizan chequeos a quienes entran a Miraflores para evitar propagación del coronavirus

A Nelson Mandela, Martin Luther King y Mahatma Ghandi y el caso de Augusto Pinochet se los restriegan en la cara a Juan Guaido para que ponga la otra mejilla pero ninguno tiene la valentía de recordarle a Nicolás Maduro la triste experiencia de Las Favelas de Brasil y el genocidio infantil cometido por las fuerzas represivas de gobiernos que antecedieron a Luis Ignacio Lula Da Silva. Por cada niño infractor que asesinaban a mansalva en las barriadas brasileñas, aparecían decenas de niños con más odios y resentimientos en una demostración de que no es con el uso de la violencia que se puede superar estás tragedias sociales sino a través de planes estratégicos socioeconómicos y culturales.

Esos niños no perdieron la condición humana por obra y gracia del Espíritu Santo. Es el producto de esas fábricas de engendros sociales que produce la industria de los delincuentes de cuello blanco que en combinación con gobiernos corruptos y demenciales arruinan los músculos financieros y morales de las naciones latinoamericanas. En este sentido Venezuela vive una situación muy compleja al punto que tanto el gobierno como la oposición están ligando que bajen los cerros con toda la rabia que han acumulado durante tantos años de desprecio, indiferencia e injusticia para que estén a su lado.

Se nos invoca como si fuéramos seres despiadados, asesinos a sueldo, desadaptados sociales y se equivocan de nuevo. Desde hace mucho tiempo estamos en rebelión popular y no necesitamos ninguna orientación de esos políticos tradicionales de ambos lados porque siguen enfrascados en el fastidio que produce la hipocresía y el irrespeto porque nunca les ha importado la vida azarosa de los barrios donde falta todo menos la dignidad que alimenta nuestra existencia.

En Venezuela la autoridad moral está extraviada y nadie tiene el derecho de quitarle la vida ni a Wilexis ni al Gusano tampoco a sus bandas irregulares. La gente honesta y trabajadora que cae por el fuego de la metralla en los cerros están entregando una lección póstuma a los responsables de ordenar esas medidas de la barbarie y a quienes las ejecutan para que sea más hondo el sufrimiento del pueblo venezolano.

Claro que los barrios vamos a bajar sin capuchas, con los rostros descubiertos para exhibir nuestras razones y el compromiso que tenemos con la vida, la libertad y la democracia. Vamos a bajar de los cerros y dispersarnos por todo el país para que los que están en deuda con el Venezuela entiendan que somos una mayoría con el mejor nivel para ejercer la convivencia, el respeto y la reconciliación. Bajaremos porque ha llegado la hora de vencer el miedo y nos toca resistir para que mañana, los que tengamos la suerte de sonreír, podamos decir que merecíamos abandonar tanto llanto que corroe la vida y la nación pueda valorar las iniciativas, emprendimientos y proyectos que desde los barrios venezolanos podemos ofrecer con orgullo a toda la humanidad.

Debemos dejar atrás la manipulación y el chantaje porque no somos pendejos. Los del cerro, debemos gritar con fuerza que tenemos nuestras propias voces y las palabras adecuadas para curan el alma de una nación enferma y que es el momento de despejar el camino a la prosperidad.

Es una obligación darle la oportunidad a los injustos para que rediman sus culpas porque somos una fuerza emergente diferente y debemos marchar juntos, con paso firme y con la frente en alto, ante el pelotón de la Fuerza Armada para que anunciarle que dejaron de ser apéndice de partido político alguno y que han recobrado el privilegio de ser leales a la patria.

El mundo que nos observa con melancolía debe saber que teníamos los ojos cerrados para orar pero ya los tenemos abiertos para encontrar la paz, la unión y la reconciliación que nos arrebataron los miserables. no nos sigan negando las cosas que nos hemos ganado y que tanto merecemos. Venezuela, vamos a darnos el regalo de la lucha para no dejarte perecer.

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