MDI Venezuela | (Opinión) Venezuela sin parlamento. Por Jackson Páez
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(Opinión) Venezuela sin parlamento. Por Jackson Páez

Haciendo una evaluación de la primera quincena del año 2020 pero en especial en las anteriores sesiones de instalación de la Asamblea Nacional, analizando con mucha atención  el desarrollo de la dinámica política que incidió de manera atropellada y afectando el proceso institucional de elegir una Junta Directiva del Poder Legislativo para el periodo constitucional del año 2020 y que la atención del país estaba focalizada en los problemas económicos y sociales, pero muchos de los Venezolanos esperaban un acontecimiento que pudiera derivar a una resolución del conflicto que impide a Venezuela avanzar y superar en esta terrible crisis que lleva más de 7 años.

Es inevitable negar frustración e impotencia al observar lo sucedido ese domingo 5 de enero de 2020 en el Hemiciclo de la Asamblea Nacional, pero el caso que estaba previsto la elección de la Junta Directiva, la última de este periodo parlamentario pero desafortunadamente se convirtió en una gran burla para los venezolanos, y lo peor es que golpea no solamente a la institucionalidad del país, sino que también tumba la esperanza de un pueblo que está ávido de democracia y libertad. Este Golpe Parlamentario hirió de muerte a la República Bolivariana de Venezuela y desmantela el único poder legítimo que a duras penas se mantiene en pie.

Desde el inicio de la convocatoria para la renovación de la junta directiva e iniciar el periodo anual de las sesiones ordinarias, era notable las contradicciones y estaba lleno de confusiones, como del mismo modo de muchas expectativas que le negaban claridad a un acto que debería darse en total normalidad. Es bien conocido que todo acto elección de la Junta Directiva del Poder Legislativo la seguridad siempre es coordinada y acordada entre la Junta Directiva saliente y los órganos de seguridad ciudadana, definiéndose los protocolos mínimos y realizar un repaso del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional a los fines de garantizar que proceso de la Sesión de Instalación se realice en total armonía.

Entonces la primera pregunta que se hacen la mayoría de los Venezolanos es ¿Qué hubo la vinculación y el acuerdo necesario?, ¿Alguien era responsable de ser el vaso comunicante entre el gobierno, la junta directiva y destaco este particular?, ¿Por qué parecía que era una película de reality show? ¿A quién le interesaba el show mediático y la caotización de un evento trascendental para la vida republicana de un país? y es menester recordar que esa coordinación si existió para la instalación de las 4 directivas anteriores y todas en manos de oposición.

Se pudo constatar por los distintos medios de comunicación, redes sociales y periodistas libres los excesos y abusos del componente de la Guardia Nacional “Bolivariana” que no tiene de Bolivariana, custodiaba las inmediaciones del Parlamento. Este componente de las FANB, decidió con lista en mano resolver a manera de cuartel cual y quien Diputado de la Asamblea Nacional podría o no entrar al Hemiciclo de la AN, violando la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  y el Reglamento Interior y de Debates que establece claramente los procedimientos a seguir y que los diputados gozan del debido reconocimiento público y que el único requisito es su credencial vigente, y la decisión exclusiva es de la Cámara de Diputados y de la Junta Directiva excluir o no a un Diputado. La intervención e interrupción que ejercía la Guardia Nacional Bolivariana allí era evidente que ellos cumplían con una orden de los que gobiernan ilegítimamente el país. Ejecutando tal orden había decidido imponerse y desvirtuar todo el procedimiento establecido en la CRBV y el Reglamento Interior y de Debates para manipular a su antojo favoreciendo a una plancha a fin a los intereses de Miraflores.

Luego vimos lo grotesco, de cómo la burla y el chiste se había consumado de manera increíble en el Palacio Legislativo y surge en la palestra de la opinión publica un Diputado llamado Luis Parra, que desde la Tribuna del Hemiciclo y de manera bochornosa asume y se impone a lo charrasqueado como el Presidente de la Asamblea Nacional, esto sin cumplir con la norma donde expresa: “La sesión debió  instalarla el presidente saliente de la junta directiva” y en este caso el Diputado Juan Guaidó tenía esa exclusividad de ejecutar el reglamento, cosa que no ocurrió porque no pudo ingresar al parlamento, segundo era necesario que se verificaba el quórum necesario según como lo determina el reglamentario y de esa forma instalar la sesión para elegirse un secretario accidental a quien asumiría el resguardo de las actas y cumplir con el protocolo en la escogencia de la nueva Junta Directiva, y en ese sentido se presentan las planchas ganando la que obtenga mayor votación, y posteriormente debe ser contabilizado por el secretario accidental. Desafortunadamente no sucedió de esa manera y en ese sentido el Diputado Luis parra y esa Directiva no cumplió con la norma y violentaron el Reglamento Interior y de Debates, en conclusión ese acto es nulo. Este acto bochornoso fue rechazado por los gobiernos democráticos  de Andrés Manuel López Obrador, en México; Alberto Fernández, en Argentina; y el socialista Pedro Sánchez, en España, también lo hicieron. Tal cosa que no fue aprovechado por las fuerzas democráticas que respaldan a la Asamblea Nacional.

Por otra parte el Diputado Juan Guaidó quien no pudo ingresar, debía de generar un acto contundente  y denunciar no solamente los excesos de los organismos represivos sino que tenía que decir a voz viva, la violación de la Constitución, el Reglamento y que esa sesión era nula, por ende se debe suspende la sesión y convocara para nueva en las siguientes cuarenta y ocho horas iniciándose el procedimiento nuevamente cumpliendo con la ley pero por el contrario hizo lo propio y asumió juramentarse en la sede del nacional, donde tampoco pudimos ver con claridad si se cumplió con el quórum reglamentario dejando entre dicho la veracidad y legitimidad de ese acto.

Hasta ahora ninguna de las dos directivas ha presentado al país, la lista firmada del quórum reglamentario, ni la votación unipersonal donde se evidencie un resultado claro del acto, es por ello que esta situación lleva al parlamento a la parálisis hiriendo de muerte al único poder legítimo que quedaba en el país. Es un error pretender mantener esta situación en el tiempo, donde dos directivas de un mismo cuerpo parlamentario sesionen y deliberen, pudiendo generar una parálisis institucional y poniendo en bandeja de plata, la posibilidad de que el Poder Ejecutivo junto al TSJ (Sala Constitucional) y la Ilegitima Asamblea Nacional Constituyente activen un proceso de disolución de la Asamblea Nacional. Hay que exigirle al Diputado Juan Guaidó que esta situación no ayuda en nada para superar la crisis política e institucional que atraviesa el país y que por el contrario la agudizan. Ahora tendremos una directiva a la medida de los mezquinos intereses económicos de Nicolás Maduro sesionando en la sede del parlamento, y otra directiva de presidida por el Diputado Juan Guiado sesionando quien sabe dónde. ¡¿Qué mensaje le estamos dando al país?! ¡¿Qué mensaje le estamos dando a la Comunidad Internacional?! ¡¿Qué mensaje les estamos dando a los jóvenes?!  La gente dice en las calles: “acá tenemos una cámara de diputados dividida, una parte con Luis parra y otra parte con Juan Guaidó que bochinche será este”, es evidente que esto solo beneficia al usurpador Maduro y su gobierno totalitario quien hoy celebra de manera jocosa ver al parlamento defenestrado y disuelto poco a poco.

Pero lo peor es que cuando revisamos el impacto de esta crisis institucional ha generado en los venezolanos una conducta de “la vista gorda”, indolencia o que no le interesa, ni le presta atención y su opinión casi similar es en desacuerdo, desencanto, inconformidad y desmotivación dedicada solo a su principal interés sobrevivir. En tal sentido para los que creen que lo ocurrido beneficio al Guaidó y a la oposición es falso y eso solo agudizo la desconfianza de la gente en un liderazgo golpeado. Es urgente la exigencia de un cambio de actitud, de rectificar y replantar la estrategia para que la gente se motive y recobre la confianza para salir de esta terrible crisis.

Sin duda que es hora de la reflexión y de corregir la distorsiones presentes en el evento para la escogencia de una Junta Directiva de la Asamblea Nacional y que se dejen sin efecto los actos de escogencias, cuestionados por la mayoría de los venezolanos y que se reconvoque a escoger la Junta Directiva como lo establece la ley y como también lo exige el pueblo venezolano y que gane quien tenga los votos debidamente.

El pueblo venezolano ya no quiere más reality show, solamente desea poder vivir en paz, en libertad, en democracia, con prosperidad económica y eso solamente se alcanza con una Asamblea Nacional trabajando para superar la crisis. Los venezolanos piden agritos el retorno a la sensatez política y el criterio de la madurez y humanidad. De no corregirse este grave error y las partes de deponer la postura egocentrista podría generar consecuencias muy graves para la nación que sería un costo irreparable e incuantificable y quedará Venezuela y nuestra ciudadanía sin parlamento, perdiéndose  la poca institucionalidad que teníamos.

Jackson Paéz – Coordinador regional del Movimiento Democracia e Inclusión en el estado Cojedes

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